
La educación basada en competencias es un enfoque educativo que busca desarrollar en los estudiantes no solo conocimientos teóricos, sino también habilidades, actitudes y valores que les permitan aplicar lo aprendido de manera efectiva en situaciones reales. Este modelo promueve un aprendizaje activo, significativo y orientado a la resolución de problemas, donde el estudiante adquiere un papel más participativo en su formación y el docente actúa como guía y facilitador del proceso. De esta manera, la educación basada en competencias pretende preparar a los estudiantes para enfrentar los retos académicos, profesionales y sociales de un entorno en constante transformación, favoreciendo el desarrollo integral y la capacidad de utilizar los conocimientos de forma práctica y pertinente.